Recomendaciones para evitar emergencias médicas ante la ola de calor

Ante las temperaturas extremas que afronta la población de nuestro territorio, estas son recomendaciones fundamentales para prevenir cuadros de deshidratación, agotamiento por calor y el temido golpe de calor:


​1. Hidratación: La regla de oro


●    ​No esperar tener sed: La sed es un síntoma tardío; significa que ya se ha perdido entre el 1% y 2% de peso en agua. Beber agua segura y fresca de forma constante durante todo el día.

 

●    ​Qué evitar: Reducir el consumo de bebidas con cafeína, alcohol o exceso de azúcar (gaseosas), ya que pueden favorecer la pérdida de líquidos o aumentar la temperatura corporal.

 

●    ​Lactancia: En caso de lactancia se debe amamantar al bebe con mayor frecuencia. No necesitan agua extra si reciben pecho a demanda, pero la madre debe hidratarse mucho más.


​2. Exposición y Actividad Física


●    ​Horarios críticos: Evitar la exposición solar directa y la actividad física intensa entre las 10:00 y las 17:00. Si se debe salir, buscar siempre la sombra.

 

●    ​Vestimenta: Usar ropa ligera, de colores claros y fibras naturales (como el algodón) que permitan la transpiración. No olvidar el sombrero y anteojos de sol con protección UV.

 

●    ​Protección solar: Aplicar protector solar (mínimo FPS 30 o 50) 30 minutos antes de salir y reaplicar cada 2 horas.


​3. Alimentación y Entorno


●    ​Comidas livianas: Priorizar el consumo de frutas y verduras frescas (bien lavadas). Evitar las comidas abundantes, calientes o de difícil digestión.

 

●    ​Ambientes frescos: Mantener la casa lo más fresca posible. Durante el día, cerrar persianas donde dé el sol; ventilar durante la noche. El uso de ventiladores ayuda si la temperatura ambiente es menor a 35°C; si es superior, el ventilador solo mueve aire caliente y puede ser contraproducente si no hay humedad.


​¿Cómo identificar y actuar ante un Golpe de Calor?


​El golpe de calor es una emergencia médica. Se debe estar atento a estos signos de alarma:


●    ​Temperatura corporal superior a 39°C.

 

●    ​Piel roja, caliente y seca (ya no hay sudoración).

 

 

●    ​Dolor de cabeza palpitante, mareos o náuseas.

 

●    ​Confusión, desorientación o pérdida del conocimiento.

 

 

Qué hacer de inmediato:


1.   ​Llamar al servicio de emergencias médicas.

 

2.   ​Llevar a la persona a un lugar fresco y a la sombra.

 

3.   ​Intentar bajar su temperatura mojando su ropa, aplicando paños fríos en nuca y axilas, o abanicándola

 

4.   ​No dar medicamentos antifebriles (no sirven para el calor ambiental) y solo ofrece agua si la persona está consciente.


​Grupos de mayor riesgo


 Poner especial énfasis en monitorear a:


●    ​Adultos mayores: Suelen tener menos sensación de sed y su sistema de termorregulación es menos eficiente.

 

●    ​Niños pequeños: Se deshidratan con mucha rapidez.

 

●    ​Personas con enfermedades crónicas: (Cardíacas, renales, neurológicas o diabetes). Muchos medicamentos habituales (como los diuréticos) pueden alterar la respuesta del cuerpo al calor.